
Izquierda Unida, el partido de tantas y tantas utopías, y que tantas cosas “raras” pide de vez en cuando, sale ahora por peteneras con una petición quasi-estrambótica: propone la instalación obligatoria por ley de
limitadores de velocidad a un máximo de 180 km/h en todos los vehículos a motor en una enmienda al proyecto de reforma del Código Penal, en materia de Seguridad Vial. Ahí lo llevas. Y eso según ellos solucionaría los problemas que tenemos actualmente.
Fuera de los ámbitos ideológicos de uno u otro bando, está claro que los políticos a veces se recrean en su estupidez hasta llegar al absurdo. En vez de pedir mejoras en infraestructuras, mejoras en inversiones, ayudas a los conductores, se ocupan de estas chorradas que afectan sólo y exclusivamente a los fabricantes… ¿alguien conoce algún país del mundo en el que se limiten por ley los vehículos a motor? yo tampoco. Pero por pedir que no quede. Así no se ganan votos. Esperemos que en este caso la sensatez gane la partida.
Y por otro lado, otro planteamiento de IU es algo más interesante: las penas de prisión por velocidad temeraria contempladas en la reforma, se establezcan siempre y cuando el conductor ponga en peligro la seguridad del tráfico. En cualquier caso, la reforma de la ley de Seguridad Vial que viene… viene calentita calentita… yo me cojo el autobús.