
No pretendo que esta entrada sea una aburrida disertación sobre la situación económica de España. Pero sí que es verdad que la cosa está muy malita. Y un índice que nos sirve para saber la marcha de un país, aparte de la vivienda, es lo que rodea al segundo bien de uso común más caro y que más inversión requiere por parte de las familias: el coche. Y es que hasta hace un año la media de meses por las que se financiaba un coche era de 63. Una cifra enorme. Son más de 5 años. Pero es que lo malo es que esa cifra media se ha incrementado hasta 80. Es decir, que el españolito medio tiene que estarse casi 7 años condenado pagando el coche. Y bueno, lo achaco a varios motivos: la bajada del nivel adquisitivo (culpa de la vivienda, qué duda cabe), el aumento de los precios de los coches y el estancamiento de los sueldos.
Y ya dije que no quería terminar divagando acerca del tema económico, que además uno no es que sea un gran experto. Pero… ¿80 meses? no es que sea una burrada, es que es una salvajada. Los coches hoy por hoy no son como antes, que duraban 20 años. A los 10 ya están renqueando. Así que no me imagino lo que es librarse de esa condena y al poco tiempo tener que cambiar. Hipotecas, para qué os quiero. Es una simple regla de tres, tal y como explicaba Carlos Royo (responsable de Financar) en una entrevista que tuve oportunidad de leer hace unos días: cuando no tenemos dinero para comprarnos el coche que queremos (aquí entra también un poco en juego el ‘quiero y no puedo’), jugamos con los plazos. Así de sencillo. El aumento de las hipotecas, según una encuesta de una importante consultora, ha provocado que casi la mitad de los españoles recortemos en nuestras vacaciones y otro tanto en las comidas fuera de casa, pero en un mínimo número de casos, se renuncia a la compra del coche… ¿acabaremos viendo la mítica escena de nuevo de la familia al completo con el coche con baca hasta arriba rumbo a Benidorm? ¿será este el fin de los ‘todo incluído’ en el Caribe? No sin mi coche.