
Uno que no es muy entendido en Fórmula 1, al menos no en los niveles que os contamos ahora, se sorprende cuando lee estas noticias. Y no por buenas, malas o absurdas. Sino por la extrema complejidad que puede llegar a alcanzar un deporte como es este de los monoplazas. Resulta que hasta ahora, las jornadas de clasificación se venían realizando con una determinada cantidad de combustible, cantidad que se agotaba hasta las últimas vueltas cuando se podría llegar a hacer el mejor tiempo. Aquí está el problema: tanto están las marcas por el ahorro de combustible -que alguien me explique qué gracia tiene un Fórmula 1 ahorrando gasolina-, que incluso la FIA y las más altas esferas han decidido tomar cartas en el asunto: los equipos ya no podrán reponer el combustible gastado en la jornada de clasificación para la jornada del domingo. Claro que, si el domingo durante la carrera repostan… ¿de qué ha servido esto? En cualquier caso, la medida es curiosa cuanto menos.
Así que, en resumidas cuentas, los monoplazas asumirán su jornada de calificación y carrera con la misma gasolina, lo que yo me planteo es: ¿un piloto que no consiga una buena vuelta rápida se planteará intentarlo de nuevo con el riesgo que eso conllevará? aún a riesgo de llevarme una colleja de los más entendidos en la materia me atrevería a decir que la medida no pinta mal. Todo lo que sea complicar aún más la existencia a los pilotos incrementaría proporcionalmente nuestra diversión. Es cruel, pero “the show must go on”. Claro que la milonga de “ahorrar combustible”, no se la tragan ni ellos. Pero les ha quedado bien, sin duda.