
Y no me refiero al coche con cambio automático. Me refiero al coche 100% automático. Es decir, que se mueve solo y realiza sus maniobras él solito, sin ayuda de nadie. Quién no ha visto ‘Minority Report’ cuando Tom Cruise le pide al coche ir a tal sitio y simplemente se recuesta y ve el paisaje. Pues eso podría estar relativamente cerca en el tiempo, aunque, siendo francamente sinceros, aún no deja de ser una ciencia ficción. Y es una ciencia ficción porque hoy por hoy sería inviable. La máquina conduciendo frente a los millones de coches llevados por humanos. Negativo.
Claro que, poquito a poco y sin que nos enteremos, nos van automatizando cada vez más la labor: limpiaparabrisas que cuando caen tres gotas se activan, alumbrado que se enciende solo con los cambios de luz, aviso de cambio involuntario de carril, ayuda a la frenada de emergencia, regulador de velocidad de crucero… ¿a que no os habíais dado cuenta? Yo tampoco, pero cuando te pones a pensar… Claro que hablar de un coche que ya lo haga todo solo supondría lo primero un cambio radical en nuestras infraestructuras, ¿o alguien se piensa que yo voy que mi coche conduzca solo por la bacheada, agujereada e irregular carretera de Barcelona, por poner un ejemplo? ni en broma. Y por no hablar ya de los seguros… se tirarían de los pelos sólo de pensar que la máquina lleva los mandos.
Sí que es cierto que todas las tecnologías más punteras que hoy disfrutamos en nuestros coches de calle, son antes probadas y puestas en servicio en los de más alta gama, como es lógico. Así que si véis un A8, un serie 7, un clase S o similares sin conductor y circulando por ahí, idos preparando, que el futuro ya está aquí.