La crisi de la paraula. Antologia de la poesia visual Autores: Joaquim Molas y Enric Bou Editorial: Edicions 62 Páginas: 414 Precio: 35 €
Cuando no sabemos si leemos un dibujo o miramos un texto --feliz expresión de Enric Bou, coautor con Joaquim Molas de La crisi de la paraula. Antologia de la poesia visual--, se produce un fenómeno estético que va más allá de la escritura e invade el ámbito de la representación plástica. El acto creativo está condicionado por las técnicas disponibles, que, a su vez, estimulan nuevos experimentos. Los primeros ejemplos de la llamada poesía visual se remontan al helenismo; los más laboriosos, al barroco, y los más ambiciosos, a las vanguardias. Siempre hay componente lúdico, pero si en la antigüedad hay un impulso decorativo, en las probaturas vanguardistas prevalece el transgresor. Tras la revolución romántica, el simbolismo y otros movimientos buscan una expresión más ambiciosa. Las obras de Blake y Whitman, que exploran el verso libre; los poemas en prosa de Baudelaire, más allá de la poetización de la prosa de los románticos, o la liberación del verso experimentada por Rimbaud, preparan las vanguardias. La desconfianza en la razón y el rechazo de los excesos retóricos abocan a una ruptura con las formas heredadas, y con el arte como institución. La vanguardia parte de cero, y en lo que se refiere a la escritura poética trabaja con las palabras en libertad, como los futuristas de Marinetti --jugando con la tipografía--; los caligramas usados por Apollinaire, como los cubistas --creando imágenes con las letras--; el collage --juntando palabras e imágenes--; la escritura automática, como los superrealistas --reproduciendo el fluir del inconsciente--, o la sustitución de la palabra por expresiones fonéticas o gráficas, al estilo de Tristan Tzara. La variedad de experimentos con la literatura y la plástica producen a priori sensación de caos. El propósito de La crisi de la paraula es clasificar racionalmente su composición. Molas y Bou establecen unos criterios, partiendo de la premisa de que siempre se ha trabajado con las mismas figuras y técnicas; después la antología, sólo de Occidente, los ilustra con ejemplos. Sigue teniendo razón J.V. Foix, quien veía las experiencias vanguardistas como géneros universalmente válidos, de forma que un poeta, según oficio o humor, puede componer "en clásico, en académico, en naturalista, en realista, en cubista, o en popular"; géneros que pueden coexistir sin matarse para justificarse, como sucedía en los agitados tiempos de entreguerras.
Fuente : El Periódico de Cataluña Comentario : Manuel Castaño
| Importante:
Se permite la reproducción de los textos siempre que se
cite la fuente |
|