|
|
|
Inicio
»
Bitácora (2004)
|
Versión Imprimible
|
|
» Votafumeiro |
BITÁCORA
VOTAFUMEIRO
CARLOS RIVERA
10/03/2004
El pasado 28 de febrero nos reunimos en la calle Joaquín Martínez Bjorkman, esquina Avenida de la Libertad (cuánta simbología), Vial Norte, el reducido grupo de personas del Instituto Olof Palme para recordar la negra fecha en la que fue asesinado hace treinta años el primer ministro sueco. Los allí reunidos (más mujeres que hombres) leímos, por sucesivo turno, a los poetas suecos. La poesía es buena fuente de comunicación universal para quienes creemos en una sociedad en la que los principios éticos y los principios políticos coincidan en lo esencial: el compromiso con las personas. En el díptico que nos repartió al final del acto Antonio Jesús se resaltaba un párrafo de los escritos de Olof Palme y que viene a cuento en estos días de vagas e inciertas promesas: "El bienestar de un país no puede medirse únicamente en un crecimiento expresado en cifras. Para que el bienestar tenga un contenido vivo para los seres humanos y de esta manera sea estable y permanente, el resultado de la producción tiene que emplearse, en primer lugar, en la construcción de un bienestar para todo el pueblo. De lo contrario, a la primera prueba difícil, todo el desarrollo de la sociedad se viene abajo". En estos días se hacen declaraciones altisonantes acerca de lo bien que vivimos en este país gracias al gobieno de la derecha. Anuncian a bombo y platillo ese "déficit cero" que a los ignorantes económicos nos suena a música celestial y que la Seguridad Social ha tenido un superávit de 3,6 millones de euros. Esto es Jauja y así se se pinta en ese cartel del PP, con un mapa de España plagado de ciudadanos sonrientes y felices. El señor Rajoy no tiene reparos en decir que nadamos en la abundancia de los factores macroeconómicos, como el señor Cascos dijo, en su día, que la demanda de la vivienda crece porque la mayoría de los españoles tiene el suficiente poder adquisitivo para comprarla. Luego viene la ínclita señora Martínez para prometer la construcción de mayor número de viviendas para la clase media, que, en su opinión, está necesitada de ellas, pues la clase alta ya sabemos cómo vive y la clase baja, al parecer no existe, no tiene ni siquiera derecho a una de esas promesas inocuas. Cuando se habla del déficit cero, como lo hacen con frecuencia el señor Montoro o el señor Rato, se da a entender que vivimos todos tan ricamente que no hay donde gastar el sobrante, por ejemplo, de la Seguridad Social, esos 3,6 millones de euros. Al más lerdo se le ocurriría la pregunta: ¿por qué no se destina esa cifra tan saludable a mejorar la cuantía de la mayoría de las pensiones que reciben nuestros jubilados y que todos sabemos, ellos mejor que nadie, lo insuficientes que son?. Curiosamente, nadie parece contraatacar con este argumento tan simple, ni siquiera el bueno de Llamazares. Vuelvo a Palme, tan buen político que fue, "el bienestar de un país no puede únicamente medirse en un crecimiento expresado en cifras". Claro, la macroeconomía no entiende de personas. En los salones de la economía liberal sólo se habla de magnitudes y para ello han creado, entre otros, el término de "contabilidad creativa", que suena a maquillaje. ¿Por qué no explican o traducen a términos vulgares tan seductoras palabras en los mítines que dan en el telediario?. Estamos en Jauja y nos dejan en Babia. ¿No será una trampa que nos tienden, como las vagas promesas de patatín y patatán?. Cuando se ha recortado el gasto social en cinco puntos en estos años de gobierno del PP, ¿cómo puede producirse ese milagro de la multiplicación de los panes y los peces sin que repercuta en el bienestar de todos y no sólo de unas clases determinadas?. En una sociedad tan desigual, como continúa siendo la sociedad española, no hay respuestas para ciertas preguntas. O nos creen unos súbditos idiotas o piensan que no hay que dar explicaciones ni de la guera ni de nada, que hay que creer en el mapa de Rajoy, todo un país sembrado de ciudadanos ricos y felices diseñado a mayor gloria del partido (sin "b") "votafumeiro". ¿O es que la mayoría de los ciudadanos, a tenor de las encuestas, piensan que no nos merecemos una España mejor, simplemente porque ya la tenemos?. Que cada cual, en conciencia, conteste a su propia pregunta. Viva en Jauja o esté en Babia.
| Importante:
Se permite la reproducción de los textos siempre que se
cite la fuente |
|
Carlos Rivera
»
Bitácora (2004)
» Respuesta |
Envía este
artículo a un amigo CLICK
AQUÍ |
|
|
|
|
|
|