|
|
|
Inicio
»
Columnas de humo (2008)
|
Versión Imprimible
|
|
» El robo del siglo |
Columnas de humo
El robo del siglo
18/11/2008
CARLOS Rivera
El próximo documental de Michael Moore, la horma en el zapato de Bush el destructor, va anticipado con una carta pública en la que califica la política de rescate a las grandes mafias legalizadas de la economía como el robo del siglo. Y en realidad es así como debemos contemplar las políticas anti Robin Hood de los gobiernos occidentales, quitarles el dinero a los pobres para entregarselo a los ricos. Podríamos plantear esa política como una nueva lucha de clases, que en el caso de Estados Unidos sería entre Wall Street y la Bolsa contra Main Street, la calle. ¿Por qué ayudar a los responsables de la crisis económica y dejar que sean los ciudadanos con sus impuestos los que vayan al rescate?. ¿Es que no están protegidos los Bancos y las grandes estructuras económicas del capitalismo contra las pérdidas coyunturales?. Una política moral, planteada en estos términos, debería ser lo contrario, dejarlos en la estacada, allá ellos y sus sociedades y negocios de riesgo y que se busquen la vida. No es así en el caso de los miles, tal vez millones de trabajadores que pagarán el precio de la crisis con tanta regulación de empleo cuando no amortización definitiva de sus puestos de trabajo. Ellos no tienen la suerte de que papá Estado asumirá sus pérdidas y les llenará de nuevo los bolsillos a los que los despiden para que sigan ejecutando sus fechorías económicas, a salvo de cualquier contingencia, como si tuvieran un seguro perpetuo, el seguro del Estado que les garantiza la ganancia. Curiosamente, a estas políticas de rescate de los especuladores del riesgo comienzan a llamarlas “socialismo de Estado”. Los que nos consideramos socialistas no salimos de nuestro asombro. ¿Una medida socialista la de ayudar a los grandes poderes económicos que han provocado la crisis?. Parece ser que en los Estados Unidos, donde “socialismo” es una palabra maldita, la socialización del sistema bancario sólo es aceptable cuando sirve para salvar al capitalismo y no para estabilizarlo y reformarlo. Suprema ironía que haya sido quien ha gobernado ese país con métodos fascistas quien se apropie de la palabra “socialismo” a mayor conveniencia, como en este país nuestro, no hace muchos años, fuera Aznar, uno de los descendientes de aquellos que acabaron “manu militari” con la Segunda República, quien dijo asumir la memoria intelectual y política de Azaña en beneficio propio. ¿Lo recuerdan?. Así se las gastan estos cínicos desaprensivos que han permitido los desmanes de un capitalismo desaforado y que ahora utilizan el dinero del Estado, de los ciudadanos, para ponerlos a flote. Lo peor de todo lo que está ocurriendo y lo que ocurrirá después de la famosa reunión del llamado “grupo de los 20” es que nos venderán la película de que todas esas medidas de rescate de los que están forrados son para nuestro bien. Nada extraño, todos conocemos a esos incautos o no tan incautos desfavorecidos que votan a las derechas con el argumento de que hay que votar a los que tienen el dinero para que puedan darles trabajo. Aquello que es bueno para Wall Street, dicen los republicanos americanos que no tienen un dólar, es bueno para Main Street, la calle, vamos. Por cierto, la mayoría de esas personas que así argumentan suelen considerarse “apolíticos” en público, para no ruborizarse. Un filósofo idealista alemán, Enmanuel Kant, respondió a la divisa conservadora “¡No piense, obedezca!”, con esta otra : “Obedezca, pero pìense” (le faltó decir : porque no hay otra alternativa). Piense, pensemos, que estamos sometidos a una especie de chantaje, no para salvar la civilización occidental sino la civilización capitalista. Es la hora de pensar, de que pensemos todos, cómo hemos llegado a esta situación y por qué tenemos que pagar, precísamente los que nada tenemos, el alegre despilfarro y el cínico latrocinio de los que lo tienen todo. En cuyo caso y en vez del derecho al pataleo los paganos deberíamos ser convocados de inmediato a la desobediencia cívica. El robo del siglo seguirá perpetuandose en tanto no se acometan verdaderas políticas de justicia global contra la desigualdad global. De la reunión de Washintong, fotos y palabrería de neoliberales y socioliberales. No se habló del rescate de la economía de los pobres. Deben ser de otro planeta.
| Importante:
Se permite la reproducción de los textos siempre que se
cite la fuente |
|
Carlos Rivera
»
Columnas de humo (2008)
» Respuesta |
Envía este
artículo a un amigo CLICK
AQUÍ |
|
|
|
|
|
|