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Milan Kundera y la levedad del ser
*Referencia : resenasdesaint.blogspot.com/2006/04/la-insoportable-levedad-del-serresea.html
Milan Kundera nació en Brno, en la antigua Checoslovaquia, en 1929. Después de la invasión soviética de 1968, perdió su trabajo y quedó prohibida la circulación de sus libros. Vive desde 1975 en Francia, país del que adoptó la nacionalidad. Recibió varios premios literarios internacionales importantes y sus libros están traducidos en el mundo entero. En España, las novelas La broma, la vida está en otra parte y El libro de la risa y el olvido fueron publicadas por la editorial Seix-Barral. En 1985, Tusquets Editores publicó, con el mismo éxito desbordante que en otros países, La insoportable levedad del ser (Andanzas 25). Desde entonces hemos ido traduciendo las novelas La despedida, El libro de los amores ridículos, La inmortalidad y su última obra, La lentitud (Andanzas, 32, 44, 114 y 231), una obra de teatro, Jacques y su amo, y los ensayos El arte de la novela y Los testamentos traicionados (Marginales, 93, 99 y 130). Los dos últimos, al igual que La lentitud, escritos directamente en francés.
Del autor checoslovaco, Milán Kundera, ésta excelente obra…La insoportable levedad del ser, donde el protagonista propiamente es: la incertidumbre, la fragilidad, la debilidad, el miedo. Que es lo que pasa?..El hombre, nunca puede saber que es lo que quiere, porque solo vive una vida y no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preocupación. Veamos algunas consideraciones que nos presenta la novela en sus párrafos, respecto a la vida de Tomás y Teresa :
“Se encontró por primera vez a Teresa hace unas tres semanas en una pequeña ciudad checa. Pasaron juntos apenas una hora. Lo acompañó a la estación y esperó junto a él hasta que tomó el tren. Diez días más tarde vino a verle a Praga. Hicieron el amor ese mismo día. Por la noche le dio fiebre y se quedó toda una semana con gripe en su casa. Sintió entonces un inexplicable amor por una chica casi desconocida; le pareció un niño al que alguien hubiera colocado en un cesto untado con pez y lo hubiera mandado río abajo para que Tomás lo recogiese a la orilla de su cama. Teresa se quedó en su casa una semana, hasta que sanó, y luego regresó a su ciudad, a unos doscientos kilómetros de Praga. Y entonces llegó ese momento del que he hablado y que me parece la llave para entrar en la vida de Tomás: está junto a la ventana, mira a través del patio hacia la pared del edificio de enfrente y piensa: ¿Debe invitarla a venir a vivir a Praga? Le daba miedo semejante responsabilidad. Si la invitase ahora, vendría junto a él a ofrecerle toda su vida. ¿O ya no debe dar señales de vida? Eso significaría que Teresa seguiría siendo camarera en un restaurante de una ciudad perdida y que él ya no la vería nunca más. ¿Quería que ella viniera a verle, o no quería?”
Las paradojas del destino..que es lo que queremos?, que lo que queremos será a la vez lo que más odiamos o será eso mismo algunas veces querido y algunas otras mismas aborrecido?... Como las circunstancias te van poniendo en el justo momento en donde debes de estar, como las cosas tuviesen un giro diametralmente opuesto si en lugar de voltear hacia la izquierda en cierto momento, el giro hubiera sido a la diestra?.Si en lugar de haber decidido en un sentido, hubiéramos tomado otro?..veamos como nos presenta en otros de sus fragmentos..ésta idea, cuando Tomás había invitado a Teresa a conocer Praga, y la incertidumbre que tiene al verla llegar a la estación de trenes, con una maleta en mano, donde todo el contenido de tal maleta pudiera ser la propia vida de Teresa:
Cogió el coche que estaba aparcado delante del edificio, fue hasta la estación, recogió la maleta (era grande y enormemente pesada) y regresó a casa, con la maleta y con ella. ¿Cómo es posible que se decidiera con tanta rapidez cuando había estado casi catorce días dudando y sin ser capaz de enviarle ni siquiera una postal con un saludo? El mismo estaba sorprendido. Estaba actuando en contra de sus principios. Hace diez años se divorció de su primera mujer y vivió el divorcio con el ánimo festivo con que otros celebran su boda. Se daba cuenta de que no había nacido para convivir con una mujer y de que sólo podía encontrarse plenamente a sí mismo viviendo como un solterón. Puso todo su empeño en organizarse tal sistema de vida que nunca pudiera ya entrar en su casa una mujer con su maleta. Ese era el motivo por el cual no tenía en su casa más que una cama. A pesar de que era una cama bastante ancha, Tomás les decía a todas sus amantes que era incapaz de dormir si compartía la cama con alguien y las llevaba a todas a medianoche a sus casas. Por lo demás, la primera vez que Teresa se quedó en su casa con la gripe, nunca durmió con ella. La primera noche él la pasó en un sofá grande y la noche siguiente se marchó al hospital, donde tenía su despacho y en él una camilla que utilizaba durante las guardias. Pero esta vez se durmió a su lado. Por la mañana se despertó y comprobó que Teresa, que aún dormía, lo tenía cogido de la mano. ¿Habrían estado así durante toda la noche? Le parecía difícil creerlo. Ella respiraba profundamente entre sueños, apretaba su mano (con fuerza, no fue capaz de lograr que se la soltara), y la maleta enormemente pesada estaba a su lado, junto a la cama. Temía intentar que le soltara la mano, por no despertarla, y con mucho cuidado se dio media vuelta hasta apoyarse en un costado para poder observarla mejor.
Sin pensar, algunas veces el mismo destino..cambia tus circunstancias, tus costumbres, inclusive hasta tus propios planes, se deshacen y tienes que formarlos de nuevo..Aquí, sin analizar mucho la situación, Tomás, había traído la vida misma de Teresa..a su lado, la maleta la cual bien pudo haberla llevado a un hotel para hospedar a Teresa, había llegado a casa y era la vida misma de Teresa, que desde ya..era parte de su vida. Cuando en momentos anteriores, hasta habia dudado de tener siquiera la delicadeza de mandarle una postal de saludos, ahora estaba completamente comprometido a cambiar su modus vivendi… Alguno de nosotros nos identificamos en éste sentido..de las casualidades y circunstancias?..hemos pensado o pasado por cosas así..yo recuerdo, por ejemplo..que cuando conocí a mi hoy esposa, no tenía ni remotamente ganas de salir a conocer gente con un amigo, al que siempre invitaba..puesto que era jueves, al otro día había que trabajar, ya me encontraba en casa ..recostado, listo para dormir..cuando como por cuestión meramente de coincidencia..me llega la invitación como a las 10:30 de la noche..vamos a tal lugar, me comentan..contesto que no, que tengo flojera..total me convencen de salir..allí estoy afuera de aquel restaurant-bar..para esto las personas que ibamos a conocer ya iban de salida..sin embargo un desconocido las detiene con alguna cosa de su carro o algo así…el hecho de que aquel las detuviera, las entretiene y hace que nosotros que ibamos llegando, finalmente coincidieramos con ellas. Una de ellas, es la que hoy es mi esposa y una amiga de ella. Como se acomodó todo para que eso sucediera, cualesquier contratiempo de nuestra parte o la decisión de mi parte de no asistir..quizás nos estuviera pintando un panorama completamente diferente al que hoy en día vivo..de la familia y demás. Claro, esto lo platico con orgullo…pues mi familia es una de las cosas de las que estoy orgulloso…Volviendo a lo de la novela..veamos otra perspectiva que nos presenta, la perspectiva de la guerra , de la invasión rusa y tal..magistralmenete narrada:
"Desde el primer día de la ocupación, los aviones rusos volaban durante toda la noche sobre Praga. Tomás se había desacostumbrado a aquel ruido y no podía dormir. Daba vueltas en la cama mientras Teresa dormía y se acordaba de lo que había dicho hacía tiempo en una conversación intrascendente. Estaban hablando de su amigo Z. y ella afirmó: «Si no te hubiera encontrado a ti, seguro que me hubiera enamorado de él». Ya en esa ocasión aquellas palabras le produjeron a Tomás una extraña melancolía. Y es que de pronto se dio cuenta de que era mera casualidad el que Teresa lo amase a él y no a su amigo Z. Se dio cuenta de que, además del amor de ella por Tomás, hecho realidad, existe en el reino de lo posible una cantidad infinita de amores no realizados por otros hombres. Todos consideramos impensable que el amor de nuestra vida pueda ser algo leve, sin peso; creemos que nuestro amor es algo que tenía que ser; que sin él nuestra vida no sería nuestra vida. Nos parece que el propio huraño Beethoven, con su terrible melena, toca para nuestro gran amor su «es muss sein!». Tomás se acordaba del comentario de Teresa sobre el amigo Z. y constataba que la historia del amor de su vida no iba acompañada del sonido de ningún «es muss sein!», sino más bien por el de «es kónnte auch anders sein»: también podía haber sido de otro modo."
En esta sección, nos empieza a intercalar intersecciones anecdóticas de la historia de la invasión rusa a checoslovaquia, junto con una revelación que le hace Teresa a Tomás..donde le cuenta algo que le provoca melancolía: como las circunstancias fueron acomodandose para que ella en lugar de terminar enamorada de su amigo Z, terminó enamorado del escuchador del relato. O sea, interesantísmo el concepto que maneja en el sentido de que existen en la vida, cantidad infinita de amores no realizados por otras personas. Sin embargo, nuestros amores, se pueden vivir como actualmente lo son, o pudieron vivirse igualmente de intensos o más o en otras circunstancias, si algo hubiera cambiado atrás..alguna decisión o contratiempo. Nosotros en general, pensamos todos en la importancia en el peso, del amor en nuestras vidas. Sin embargo..es realmente cosa de peso?..o es levedad pura..bajo los conceptos que se manejan de las circunstancias?..pensemos eso, y quedemonos con lo que nos guste…
Por otra parte, y ya para terminar…con quien nos identificamos en ésta novela?..con Tomás, con Teresa? Con Sabina la amante de siempre de Tomás? Veamos para rematar como nos lleva la novela a pensar en la levedad y el peso..del ser.
—Si nos hubiéramos quedado en Zurich, estarías operando a tus pacientes. -Y tú estarías haciendo fotos. —Esa es una comparación tonta —dijo Teresa—. Para ti tu trabajo lo era todo, mientras que yo puedo hacer cualquier cosa y me da exactamente lo mismo. Yo no perdí nada. Tú lo perdiste todo. —Teresa —dijo Tomás—, ¿no te has dado cuenta de que aquí soy feliz? —Tu misión era operar —dijo. —Teresa, la misión es una idiotez. No tengo ninguna misión. Nadie tiene ninguna misión. Y es un gran alivio sentir que eres libre, que no tienes una misión.
Como el “hubiera”, no existe..el resto son circunstancias, lo importante es el aquí y el ahora..y justo ahora y aquí..a ti y a mi..nos tocó coincidir, la Insoportable levedad del ser..nos llevó a ti y a mí..hasta aquí..enhorabuena, ojalá y tengas la oportunidad de leer la novela, y con gusto la comentamos..
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Carlos Rivera
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Escrituras
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