Ensayo de “El viejo y el mar”
*Autor del texto : Desconocido
*Referencia : www.geocities.com/pugoz/analisisensayo/ensayoviejo.htm
"Un hombre debe hacer lo que un hombre debe hacer". Esa frase dicha es totalmente cierta porque, como todos sabemos desde los inicios de la humanidad, el hombre ha tenido la necesidad de luchar por su alimento, de luchar por un techo para poder vivir, de luchar por su hembra, de luchar por su honor y de hasta luchar por su propio pellejo. Esto, aunque ha ocurrido mediante siglos y siglos de historia y prehistoria; lo hemos visto mediante los grandes mitos, historias que han sido llevadas de generación en generación por grandes cantidades de seres humanos como por la combinación bendita de un papel con una pluma de tinta china, que si lo viéramos en una perspectiva algo futurista o más bien del presente existiría una unión matrimonial y fiel de la unión de los dactilos humanos con las teclas de las PC; que por cierto gracias a ellas fue como yo hice este ensayo. Esa unión de los hechos tanto reales como esos hechos imaginarios que van a la libre creación de todos los seres humanos que escriben una novela u obra literaria y son reconocidos tanto universalmente como para aquellas personas menos famosas por sus amigos y aventurados que perdieron su tiempo leyendo esa obra. Esa ciencia o ese sentimiento de expresión que se aventuran personas que escriben aventuras, sentimientos internos y externos, explícitos e implícitos; el publico lector y premios a esa dedicación es lo que llamamos como Literatura, claro no espero igualdad de concepto con la Real Lengua Española, que pienso realmente que posee otro concepto algo diferente de lo que se expone. En la Literatura, se encuentran obras literarias alabadas por los críticos más exigentes y fatalistas de este arte y hasta por los posibles habitantes no humanos del universo y repudiadas por los críticos más mediocres y corsarios del Antártico y hasta por los cultivadores de papa del MACHU PICHU. En el tema de las lecturas mas aprontadas y oprobiadas de este arte, que en numero ordinal no me acuerdo, sinceramente no deseo dar mi humilde opinión, debido a que envejeceré hasta estar en proceso de descomposición, y yo personalmente no deseo eso; sino, hablare de algunos aspectos relativamente positivos de la Literatura Universal. Para ello llevare al "banquillo de los acusados" a uno de los expositores de la Literatura estadounidense, de nombre Ernest Hemingway, uno de los tantos millones de sobrinos del Tío Sam, hijo de un doctor suicida (digo suicida, porque tarde o temprano iba a poner fin a su no tan sana vida), nacido en Oak Park, Illinois. Ernest en sus primeros tiempos de adultez llego a periodista en el Kansas City Star; y por ello se encargo de cubrir noticias relacionadas en un porcentaje muy alto al maléfico periodo bélico, que caracterizo la primera mitad del siglo XX en Europa y Asia; digo periodo bélico porque no se refiere solo a la Primera Guerra Mundial o a la Segunda, hablo de la Guerra Civil Española, la aplicación de las doctrinas comunistas en los países soviéticos y eslavos en toda Europa, el nacional socialismo, la integración y desintegración de imperios, reinos y repúblicas completas en Europa y Asia y el fascismo, ¡el fascismo! Doctrina maldecida por Ernest por toda su vida. Todas estas experiencias adquiridas por el escritor estadounidense por esos lugares pudo tener suficiente evidencia y sentimientos colaterales para poder escribir diversas obras literarias y teatrales para expresar, según él, toda esa información por supuesto, filtrada en sus neuronas y en su sentido común, como lo pudo ser Tener y no tener (1937) y su obra de teatro La quinta columna las cuales critica muy duramente las injusticias políticas y económicas que vio en primera persona Europa y Asia por la Guerra Mundial cuando era reportero, en cambio Por quién doblan las campanas (1940), otra novela de Ernest, refleja sus experiencias en España, pero no sus experiencias en Pamplona en el año 1926 cuando disfrutaba a todo dar las fiestas "cinco días de corridas de toros, bailando todo el día y toda la noche, música maravillosa… Rostros de bebedores de Velázquez, de Goya, y El Greco, todos con blusas azules y pañuelos rojos que saltaban según el ritmo de la danza", sino de la Guerra INCIVIL Española, si la Guerra INCIVIL Española, porque sinceramente no creo que un pueblo vaya hacer guerra consigo mismo, aunque muchos autores digan que fuera necesario, pero en realidad pienso que Guerra es Guerra y peor cuando no es hacia el enemigo, y que cuando exista la perdida de statu de libertate de una región o lugar del mundo por señero que sea, traerá como consecuencia menos libertad en otro lado del mundo, hasta llegar un momento, ya sea, dentro de miles de años, opresión en el universo. Ernest Hemingway, con su novela El Viejo y el Mar, sincesamente noto la diferencia que existe entre sus novelas pasadas con la historia de un viejo cubano que se queda una "eternidad" amante del béisbol cazando un gran pez espada en la costa cubano – bahameses con sus historias discriminatorias de las guerras y los problemas a principio de siglo en el lado este del Océano Atlántico; un gran cambio radical, en donde se observa una "redondez" en el escritor y cambio en la temática de sus novelas. Esto se debió a unos viajes que realizo Ernest a la isla de Cuba. En Cuba paso muchos momentos de diversión, como también paso tiempo para seducir a muchas mujeres cubanas, que lo consideraban como un hombre muy atractivo y rompecorazones que le gustaba a las mujeres; esto se puede notar "legalmente" al tener cuatro matrimonios en su periodo vital. Como también tuvo un amigo llamado Gregorio Fuentes. Ernest por su paso por la costa cubana, junto con otros estadounidenses, lo tomo desprovisto una tormenta y le causo el rompimiento del buque donde iba, mientras Gregorio, pescador cubano, así como Santiago; lo ayudo en ese momento de problemas, y eso contrajo una gran amistad entre Gregorio y Ernest, a la vez que llego a ser capitán del yate "PILAR" perteneciente a Ernest para los viajes que realizo después para Italia, España, Africa y otros lugares. La idea de El Viejo y el Mar, no surgió de Gregorio, por ser pescador, sino que cuando Gregorio y Ernest iban en el yate "PILAR" por las costas cubanas, allí se encontraron en una humilde lancha a un viejo pescando y a un muchacho aparentemente acomodándole el sedal al viejo, Ernest y Gregorio fueron a ayudar al viejo y al muchacho, ya que ellos pensaron de que el viejo necesitaba ayuda; Cuando se acercaron el viejo respondió de manera negativa pensando que le iban a quitar sus productos. Mientras Gregorio se alejaba, Ernest anotaba en un lado de la lancha unas notas, aparentemente sobre ese hecho. Luego Ernest le dijo a Gregorio que se alejara del mismo, pero con la visibilidad del viejo para poder estudiar las actitudes y posible actuación del viejo. Al escribir la novela le pidió a Gregorio que le sugiriera un nombre para esa obra inspirada en el viejo pescador, y Gregorio le dijo: "it’s simple. Where we saw the Old Man? In the sea. So you have the name: Old Man and the sea", queriéndole decir en español: Es simple. ¿Dónde vimos al viejo?. En el mar. Entonces usted tiene el nombre: El Viejo y el Mar. De esos viajes que tuvo Ernest por esa isla, no fueron solo para poder buscarle el nombre a una obra, ni tampoco para competir en contiendas de pesca (debido a que Ernest era un buen pescador) con Fidel y con otros grandes cazadores del mar, ni menos para jugar béisbol con los jóvenes cubanos en pequeños campos de ese deporte yanqui en las afueras de La Habana, sino que a través de ese conocimiento que obtuvo por sus experiencias; Pudo concebir el modus vivendi de un ser humano, tal vez real, tal vez imaginario; de un viejo y un muchacho que le inspiraron muchos sentimientos tanto positivos y negativos, sentimientos que tal vez le llegaron a recordar a su difunto padre, que por cierto era pescador, que le tomo un cariño muy especial a esta historia y la pudo concebir en casi una centena de paginas y paginas que narra la historia de un viejo pescador, con ciertas características reales que noto en el viejo que el vio, agregándole por supuesto mil y un detalles con el fin de crear una historia interesante y con un gran simbolismo, que es leída por miles y miles y miles de personas en todo el planeta tierra, sean de habla inglesa o ajena a esta. En el Viejo y el Mar se nota un paralelismo en la misma, ya que no habla solamente del objetivo o fin principal, que es la experiencia del Viejo y el acompañamiento del muchacho, sino de otras pequeñas historias sean reales o imaginarias, que le dan a la lectura un aspecto algo atractivo a la misma, además que contribuyen definir mucho mejor la personalidad, el perfil sicológico y hasta la contextura física del mismo, tanto así, que no harían falta colocar caricaturas en cada dos paginas, como lo hacen otras editoras de esta Obra para mejorar su comprensión. Entre esas "pequeñas historias" se encuentra al llamado Sacudida Joe o La segadora de los Yankees, dos grandes sobrenombres del Gran DiMaggio, gerundio de Martínez, California; uno de los mejores bateadores de todos los tiempos de la Liga de Béisbol Estadounidense, en donde su persona y todo lo que acarrea ocupan muchas líneas en la lectura y el gran fanatismo, que le tenia Santiago (el protagonista de la novela) y también el muchacho (acompañante de Santiago) en ese ser humano, podemos ver cuando el viejo dice: "Ten fe en los Yankees, hijo. Piensa en el gran DiMaggio" ese personaje que nunca lo pudo obviar en su mente, ese personaje que siempre lo mantuvo como una meta, como un órgano de inspiración, le era para el Gran DiMaggio, como lo era a un adolescente de los cincuenta al Rey Elvis Preslie, que por cierto el Gran DiMaggio tuvo la gran fortuna de casarse con Norma Jean Mortenson, es decir Marilyn Monroe, el principal símbolo sexual femenino de todos los tiempos, cuya unión no duró mucho tiempo. Además el padre del Gran DiMaggio era pescador y pienso que Ernest pudo tomar mucho esta referencia para darle un mayor significado a El Viejo y el Mar. Ese sentimiento de "Gran DiMaggio" y todo lo demás, no se lo reservaba para esa persona nada mas, debido a que no podemos olvidar, lo que nombro Ernest sobre la vida del personaje principal, un apodo que le quedo prácticamente para toda la vida al viejo Santiago, o mejor decir Santiago "EL CAMPEON". "Los logros siguieron subiendo y bajando toda la noche, y al negro le daban ron y le encendían cigarrillos en la boca. Luego después del ron, el negro hacia un tremendo esfuerzo y una vez había tenido al viejo, que entonces no era viejo sino Santiago EL CAMPEON", ese apodo que no es mas, que la victoria, la lucha, el trabajo arduo del día a día, el siempre vencer y nunca ceder; no fue solo ganar una "partida de pulso", sino asimilar el sufrimiento de tener en su mano, el brazo mas fuerte de Cienfuegos (pueblo que se encuentra alrededor de la Sierra Maestra, al sur de Cuba), donde broto sudor, sangre y mucho sufrimiento disimulado por esos dos contrincantes; pero Santiago, el personaje que creó Ernest Hemingway venció, contra viento y marea esa gran prueba que le da el destino y que lo galardona con el apodo de "EL CAMPEON", que aunque se sienta viejo, siempre se sentirá un campeón, un campeón para todo lo que le traiga la vida. Ese campeón, en su edad de vejez tuvo que enfrentarse con un contrincante, considero yo, mucho más difícil que mil y un brazos de Cienfuegos, mucho mayor sufrimiento que las personas que vio morir y padecer en las Guerras Mundiales y en la Guerra INCIVIL Española, y mucha mayor duración que la Guerra de los Cien Años que enfrento Juana de Arco. Esa gran Guerra la tuvo que enfrentar con un gran pez espada, muy bello por cierto con una coloración muy llamativa, que en realidad no se sabe si es oscura la piel escamosa del pez, o mas bien clara; Ese bendito pez sirvió de prueba para que Santiago, vuelva a ser un campeón, pero a cada etapa que vamos avanzando, la complejidad se va haciendo mayor, y Santiago no fue la excepción. Además de tener un gran pez y encontrarse completamente solo, tuvo que enfrentarse con unos malignos tiburones que solo deseaban la pulpa sangrienta del pez espada que había pescado el Viejo; y tuvo que realizar un doble esfuerzo, un doble esfuerzo que le queda muy grande a un viejo, y no a un joven; tanto de tener seguro al pez de que no escapara, como de protegerlo de los voraces peces marino elasmobranquios, Que querían la carne de la presa del viejo. Pero al llegar el viejo a la costa, encontramos al muchacho en lagrimas, tan preocupado por el viejo y la salud del mismo, que aunque no fuera su padre, mostró un amor irrevocable a Santiago, y es un aspecto de la obra que tal vez Ernest pudo dar, pero personalmente, no concuerdo con esa idea, tal vez se produce esa situación como para darle un final emotivo a la novela, pero no como una temática central, aunque es valida. Un aspecto interesante de esta situación, es que el viejo se encontraba solo, ¿porque no estaba con el muchacho?, Cómo lo era normal, ¿por qué aparece el pez en el momento del viejo estar solitario?, Pienso, que no fue cosa del destino, ni tampoco de probabilidades y posibilidades matemáticas, sino que allí ingresa la suspicacia de Ernest Hemingway, tanto para darle un rumbo y un fin a la obra, como para demostrar esa temática que tuvo él desde su inicio hasta su fin. De inicio a fin la obra es relativamente corta, con capacidad de poder leerla fácilmente en siete días, tan corta y a la vez tan interesante como una de las novelas de Gabriel García Márquez, El Coronel no tiene quien le escriba, en donde se encuentran como protagonistas a un viejo, pero se puede citar como diferencia, es que Santiago tenia que asumir un reto, de la cual saldría vencedor; mientras que el Coronel, ya tiene una meta o más bien una aspiración, que es recibir un acta del Ejercito, la cual contenía la pensión, pero nunca pudo recibirla; la compañía que poseen los dos protagonistas, el muchacho y la esposa respectivamente es muy diferente, porque el muchacho es de gran ayuda y bendición para el Viejo, en cambio la esposa para el Coronel, es causa de aflicción y disgusto para el mismo. Allí se nota la diferencia de la proposición literaria que ofrece Gabriel con su historia algo fatalista y surrealista, consideraría yo, y la narrativa de Ernest con El Viejo y el Mar de lucha, ilusión, trabajo y por supuesto, con un final relativamente feliz. Ese final relativamente feliz, que muchas personas están acostumbradas a ver en cualquier producción literaria, cinematográfica o teatral, el triunfo de bien sobre el mal, la historia de personajes que sufren, lloran, ríen pero siempre al final se superan todas las limitaciones y "colorin colorado, este cuento se ha acabado". Pero no siempre se produce así, en La Metamorfosis pude notar una divergencia significativa de la historia del ser humano que se transforma en insecto, y que tarde o temprano muere, con la preocupación inexistente de la familia a esa persona, a esa persona que se transmuta en un hexápodo físicamente, pero era la misma persona intro corpus. Ese final relativamente feliz, no fue el que tuvo Santiago Nasar en Crónicas de una Muerte Anunciada al decir: "Que me mataron, niña Wene –dijo. Tropezó con el ultimo escalón, pero se incorporo de inmediato. Hasta tuvo el cuidado de sacudir con la mano la tierra que quedo en las tripas", tuvo cuidado de sacudir con mucho cuidado lo que quedo de sus tripas, se encontraba despedazado en su interior, se sentía morir segundo a segundo, como una muerte lenta pero segura, que no tiene nada que envidiar a una historia de Juicio Final o Gran Apocalipsis, un final muy malo, muy pesimista; que tal vez pudo ejercer Ernest Hemingway, con sus novelas pre Viejo y el Mar. Un final, que se puede dar en las grandes llanuras deltaicas venezolanas, cuando se abren todos los horizontes, se caen las cercas, todo El Miedo y Barquereña vuelve a ser Altamira, una tierra sin limites, con la mira por todo lo alto, como lo dice literalmente su nombre, una tierra, que puede darle una consumación algo dichosa, muy a la par con El Viejo y el Mar. Sinceramente pienso, Doña Barbara seria, si lo llevamos a un plano comparativo; el mar, los tiburones y hasta el pez espada. Debido a que Santiago luchó quiso lograr una meta y a la vez tuvo un enfrentamiento con ella, mientras que Santos Luzardo tuvo que disputar contra Doña Barbara, para lograr un objetivo, la civilización del llano. Una relación que de dos grandes lecturas, de dos grandes escritores, de dos grandes literaturas, como lo son la venezolana y la estadounidense. La obra tuvo un final, muy apto para lo que Santiago esperaba, lograr vencer las adversidades del mar, aunque su meta de tener vivo al pez, no lo pudo lograr, en realidad el muchacho fue el portavoz de ese mensaje que quería dar Hemingway, cuando Santiago adolorido y cansado le decía al muchacho que "me derrotaron Manolin, me derrotaron de verdad. Mientras Manolin decía que "No, el no lo derroto", mas bien Santiago triunfo. Así como son los leones del Africa, que por su poder y por su inteligencia son considerados los reyes de la selva, tanto así que Santiago pasaba sus sueños soñando con los leones.
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