Ayer o musa, de Carlos Rivera
Fue una temeridad de adolescencia: busqué el grial, leía entonces a Voltaire y como disciplina de la fatal mesura, transgrediendo la lógica, puse mis ojos en oscuros enigmas del oráculo, salté los muros del corazón, recorrí los planetas del instinto recogiendo las flores, criaturas matutinas, de Rilke y Babilonia, con la voluptuosa complacencia del precursor, busqué el grial, conservo todavía en los ojos el rastro inextinguible de la insensible duración del ángel.
*DISCURSO DE ESPUMA. ISBN 84-87469-26-4
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