.       Esta pagina se actualiza de lunes a viernes, salvo imprevistos y festivos
Elefantiasis literaria
 Novedades
- Sarduy y el neobarroco
- El robo del siglo
- Cuerpo, lenguaje y el neobarroco
- Reflejos de un ojo dorado
- Será tan de mañana
- Periodismo literario y crítica literaria
- La reina opina, el gobierno asiente
- Las criptas de la crítica
- El primer turista sexual : Ulises
- La depresión en “Madame Bovary”
- Misterios medievales
- De "Madame Bovary" a "La orgia perpetua" (fragmento)
- Lo trágico en Georges Bataille
- Georges Bataille
- Otros poemas de Jorge Teillier
- Un poeta de la tierra de nunca jamás
- Mira la mar, de Olga País
- Algunos poemas de Juana Bignozzi
- La ley tu ley de Juana Bignozzi
- Fragmento de “La insoportable levedad del ser”


Inicio » Noticias de libros

  Versión Imprimible

» Elefantiasis literaria
Elefantiasis literaria

*Texto de Enric Castelló


Llega “Shantaram”, una exagerada obra sobre la experiencia de un forajido en Bombay. El novelón describe la historia verídica de su escritor. El protagonista se ha escapado de una prisión australiana, donde estaba confinado por robo a mano armada. Llega a Bombay con pasaportes falsos y se introduce en las mafias locales con el fin de sobrevivir sin ser descubierto. Shantaram es el nombre que le darán los habitantes de un pequeño pueblo de una zona rural de la India, pero Prabaker, su primer amigo local, le llama Linbaba, que en el idioma local significa algo así como "señor pene".

Linbaba se relaciona con delincuentes y caciques, alterna los lugares más tenebrosos e impresionantes de Bombay, comparte monumentales colocones con personajes de todo tipo, conoce los pueblos y los barrios de chabolas, donde la gente vive rodeada de miseria, suciedad y ratas. Se enamora, se convierte en una especie de médico de primeros auxilios en dicho barrio y hasta se ve involucrado en el tráfico ilegal de armas en Afganistán.

De Gregory David Roberts nos ha quedado claro que sabe hacer dos cosas muy bien: crear personajes y suspenses que mantengan al lector en su acto de fe ante su ciclópea obra. Pero los sentimientos que afloran con su lectura son contradictorios: unas veces provoca la ira, por su extensión y sus pasajes interminables y farragosos, y otras te sorprendes adicto, pasando páginas con una rapidez proporcional a su volumen. Su obra está llena de humanidad, sentido del humor y buenas intenciones. Pero pesa decir que no hay mucho más que encontrar.



Más que una novela

“Shantaram” pertenece al género de las macronovelas, pero está claro que padece de elefantiasis, no por estar su historia ubicada en la India, sino simplemente porqué está exageradamente hinchada. En principio, parece estar compuesta por material narrativo suficiente para llenar tres o cuatro volúmenes. Pero una serie sería un sinsentido, porque esta es una historia que solo funciona íntegra. Por ello, lo más sensato hubiera sido escribirla gastando la mitad de papel y esfuerzos; sus lectores advertirán que se puede leer todo, como pasatiempo, pero que le iría muy bien un vaciado.

“Shantaram” es más que una novela. Contiene filosofía, contiene arte y biografía, contiene periodismo, contiene historia, contiene protesta social y crítica. Es por tanto ensayo, ficción y poesía en una sola obra. Por ello aporta valor añadido, pero deberíamos decir que desde el punto de vista literario, si la analizamos como una novela, deja mucho que desear. Está plagada de descripciones cursis, con estilo recargado y estereotipado, salpicada de frases grandilocuentes, atacada de pasajes inverosímiles o que no funcionan, y repleta de diálogos reiterativos, innecesarios y cansinos.



Ojos esmeralda y coral


Veamos un ejemplo. Ante la visión de Karla, Linbaba queda absorto y Roberts nos obsequia con una descripción bolliwoodiana: "Intenté de nuevo encontrar las palabras que describieran el frondoso fulgor de sus ojos verdes. Pensé en hojas, en ópalos y en los cálidos bajíos de los mares de las islas. Sin embargo, la esmeralda viva de los ojos de Karla, iluminados por los girasoles de luz dorada que rodeaban las pupilas, era más suave, mucho más suave". Doscientas setenta páginas más allá: "Karla tenía los ojos verdes como arrecifes de coral, salpicados de dorado, y brillaban con la luminosa intensidad…".

Al principio del primer centenar de páginas empiezan las lecciones de filosofía con momentos estelares a mitad de la tercera centena de hojas: "Dénos un tema, Lin. La vida y la muerte, el amor y el odio, la lealtad y la traición". El protagonista se encuentra en una especie de reunión religioso-filosófica en la que da y recibe los consejos más profundos sobre la existencia; una reunión que se hace eterna. Finalmente, en la balanza de contrariedades pondría el continuo recurso a los tópicos sobre amor, sexo y drogas ligados a la experiencia en el subcontinente indio.



Película para el 2008

Quizás “Shantaram” tenga éxito comercial pero literariamente hablando no es nada del otro mundo. Sin duda, el cine ayudará: será la historia base de una película en producción y en la que participan, como figuras estelares, Johnny Depp (actor y productor) y Emily Watson. El responsable de la adaptación al cine del novelón es Eric Roth (guionista de obras como The Insider, Ali o Munich), y parece que existe un cierto conflicto con la dirección, ya que en un primer momento se hizo cargo Peter Weir (El show de Truman o El club de los poetas muertos), hasta que este discrepó con Depp por la forma en que se quería adaptar la obra. Tendremos que esperar hasta el 2008 para ver el resultado; puede que en formato cine Shantaram encuentre su plenitud.



*Ficha de lectura

Shantaram
Gregory David Roberts
Umbriel Editores
Barcelona 2006
1.141 páginas




Fuente : Diario La Vanguardia
Importante: Se permite la reproducción de los textos siempre que se cite la fuente
Carlos Rivera » Noticias de libros » Respuesta

Envía este artículo a un amigo CLICK AQUÍ

 
Córdoba
Ciudad europea de la cultura 2016
"El saber SI ocupa lugar"
Copyright 2004 ElPelaO.com


Estadisticas web // -->
Estadisticas de visitas
 

Respuesta2.0.1