.       Esta pagina se actualiza de lunes a viernes, salvo imprevistos y festivos
Alto el fuego
 Novedades
- Sarduy y el neobarroco
- El robo del siglo
- Cuerpo, lenguaje y el neobarroco
- Reflejos de un ojo dorado
- Será tan de mañana
- Periodismo literario y crítica literaria
- La reina opina, el gobierno asiente
- Las criptas de la crítica
- El primer turista sexual : Ulises
- La depresión en “Madame Bovary”
- Misterios medievales
- De "Madame Bovary" a "La orgia perpetua" (fragmento)
- Lo trágico en Georges Bataille
- Georges Bataille
- Otros poemas de Jorge Teillier
- Un poeta de la tierra de nunca jamás
- Mira la mar, de Olga País
- Algunos poemas de Juana Bignozzi
- La ley tu ley de Juana Bignozzi
- Fragmento de “La insoportable levedad del ser”


Inicio » Fumaradas (2006)

  Versión Imprimible

» Alto el fuego
FUMARADAS

Alto el fuego

CARLOS Rivera

(23/03/2006)


La noticia del alto el fuego permanente de ETA ha sido la segunda más esperada de mi vida, tras la del agónico fin del franquismo. Y es que hay noticias que, por esperadas y deseadas, marcan la pauta de un tiempo nuevo. La del fin del franquismo nos iluminó el porvenir con la esperanza de la reconciliación y de la democracia. La del fin de ETA, dicho sea con toda cautela, es la noticia de la paz. Una paz largamente deseada, escrita con la sangre de tanto muerto inútil, de tantas víctimas, que es lo que somos, en cierto modo, todos y especialmente los vascos, víctimas de una barbarie sin futuro, ese futuro que ojalá comience, que será largo y espinoso, que supondrá un armisticio dilatado. Todo sea en el nombre de los que murieron sin más razón que esa mentira histórica de la que un día se hizo eco en un poema Jon Juaristi : "¿Te preguntas, viajero, por qué hemos muerto jóvenes / y por qué hemos matado tan estúpidamente?./ Nuestros padres mintieron. Eso es todo". Enlazo en estos versos otras palabras premonitorias, aquellas de un aforismo de Canetti : "Las lágrimas de felicidad de los muertos por los que ya nunca tendrán que morir". O esa ficción idílica, utópica y también monstruosa que es el título del último libro de Saramago : "Las intermitencias de la muerte" . Ojalá el alto el fuego anunciado por ETA no tengamos que calificarlo como "las intermitencias de la paz", ese paisaje de naturaleza muerta con pistolas al que estábamos acostumbrados. Viviendo con el alma a la intemperie, como hasta ahora, pendientes de las balas de la sinrazón como las que mataron, por poner un símbolo, a Miguel Angel Blanco . Pendientes de las bombas que deflagraban en nuestros cerebros como dinamita de una creciente náusea. Malos sueños, pesadillas tuvimos, cada vez que la sombra de la muerte invadía nuestro territorio personal.
Había comenzado la discusión entre dos cerrilidades allá por los finales del siglo XIX, siglo aferrado al monoideismo por una y otra parte. La española provenía del caldo de cultivo de un fundamentalismo dinástico-religioso. La vasca, cuando ciertos habitantes del hermoso país norteño se calaron la boina hasta las cejas. La boina, en este caso, como elemento diferenciador de aquel carlismo que cambió las ideas positivas de liberales como los ilustrados "Caballeritos de Azcoitia" por un fanatismo de caserío y campanario.
Todo lo que vino después no dejaron de ser artilugios político-semánticos para sostener la gran mentira de aquella discusión de la que hizo proselitismo Sabino Arana . Entonces nadie suponía lo macabramente lejos que había de llegar aquella declaración de malas intenciones. Por ninguna gramática, por ningún "rh", se declara un conflicto. Ni por ninguna sangre que ha derramado tanta sangre inocente. Era un misterio para mí que un patriotismo exacerbado hasta la estupidez siguiera durante tantos años la escalada mortuoria. Y es que ETA, cumplido su nunca legitimado proceso histórico cuando llegó la democracia, acabó convirtiéndose, simplemente, en una mafia descontrolada que mataba y extorsionaba a cara de perro sólo para sobrevivir.
Nos felicitamos, pues, porque haya llegado el momento en el que desde las dos orillas, la española y la vasca, comience el diálogo de las palabras a sustituir al monólogo de las pistolas y las bombas. El camino será largo y exigirá prudencia y cautela. Y un alto el fuego definitivo, también, en las palabras y actitudes de ciertos líderes de la oposición política en esta hora crucial.
Importante: Se permite la reproducción de los textos siempre que se cite la fuente
Carlos Rivera » Fumaradas (2006) » Respuesta

Envía este artículo a un amigo CLICK AQUÍ

 
Córdoba
Ciudad europea de la cultura 2016
"El saber SI ocupa lugar"
Copyright 2004 ElPelaO.com


Estadisticas web // -->
Estadisticas de visitas
 

Respuesta2.0.1