Adriano del Valle (Sevilla, 1895-Madrid, 1957)
Hablar de Adriano del Valle es hablar de uno de los máximos representante del movimiento ultraísta español. Este movimiento vanguardista sufre su proceso evolutivo entre los años 1918 y 1923. Conectado con las tendencias de la vanguardia francesa, se caracterizaba por el rechazo de lo sentimental, de lo trágico, de lo subjetivo y de lo íntimo, de los cantos al amor, a la muerte, a Dios o al hombre. Su principal ideal era que el poeta era creador y, como tal, debe purificar la literatura de toda carga moral, filosófica o política; la poesía debía ser un fin en sí misma. Obra poética :
“Primavera portátil”, “Lyra sacra”, “Los gozos del río”, “Sonetos a Italia”, “Orbe andaluz”, “Arpa fiel” -su libro más importante de poesía, que obtuvo el Premio Nacional de Literatura "José Antonio Primo de Rivera" en 1941 y el Premio de "Fastenrath" de la Real Academia Española, en 1942-, “Mundo sin tranvías” -que obtuvo el Premio "Mariano de Cavia" y el Nacional de Literatura en 1934- y “Oda náutica a Cádiz” (obra póstuma).
Fábula de la rosa y el velocípedo
-Cuidado, Doña Perfecta, -dijo a la rosa el biciclo-. ¿Por qué me sales al paso? Si no te apartas, te piso.... -Pasa ya, tonto de acero; no tienes miedo al ridículo. -El jaramago te adora. -¡Mentiroso! -Yo lo he visto. -Yo nací con la manzana; vi a Eva en el Paraíso y habrá rosas de mi estirpe en el Día del Juicio. -No sigas, rosa perfecta, de eso a mí me da lo mismo; tienes una vida efímera. -Todo en la vida es efímero...
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