Canto de penumbra
Autora: Hanni Ossott Editorial: Reverso Páginas: 203 Precio: 17 €
En poesía, más que en ningún otro género literario, la lectura de una antología o selección de un autor suele dejarnos, en su forma más concisa, el poso de una propuesta existencial, el temple de un temperamento, acaso una metáfora brillante, un estado anímico. Es condición de la literatura: trazar estelas en las que reconocernos. Si algo nos lega la poesía de Hanni Ossott (Caracas, 1946) es la mirada de alguien que observa con incomodidad el acontecer del mundo. De ahí su poesía incisiva, exacta como el dolor. Desde el primer poemario, “Espacios para decir lo mismo” (1974), hasta el que de momento concluye su producción, “El circo roto” (1996), la autora protagoniza una búsqueda sin tregua, la forma de afrontar un presente que se constituye en portador de una génesis del sentido, que diría el filósofo francés Michel Serres. ”Canto de penumbra” es el fruto de este hurgar en las cosas, de amasarlas. Escribir poesía es crear a un mismo tiempo una literatura y una vida. El artificio --entiéndase bien el término-- y la razón no tienen por qué vivir en enemistad. Y eso es lo que consigue Ossott, efectiva tanto en el poema breve como en el extenso, caso de “Del país de la pena”, que pertenece a “El reino donde la noche se abre” (1987). Buena parte del logro que muestra su escritura consiste en la riqueza y precisión del lenguaje, en el tratamiento rítmico, donde la línea fluida se aviene con síncopas repentinas que dejan en el lector un efecto de honda emotividad. Tampoco puede pasar desapercibido un hecho en su obra: la adjetivación, punto débil en tantos y tantos escritores. En Ossott este extremo a menudo se resuelve satisfactoriamente, sobre todo en los títulos más recientes. La sobrecarga, por decirlo de alguna forma, de adjetivos que suele presentar la poesía escrita en España en general la hace comparativamente inferior respecto a la de los poetas latinoamericanos, con frecuencia más afinados en el contraste y no tan dados a subrayar el sustantivo en su propio campo semántico. Quizá el sintetizar algo más “Canto de penumbra” habría beneficiado a un libro que tiene suficiente entidad en poemas capitales y que no defraudan a quien ha leído mucha poesía.
Fuente : El Periódico de Cataluña
Comentario de Ramón Andrés
| Importante:
Se permite la reproducción de los textos siempre que se
cite la fuente |
|