Los jugadores de todo el mundo acuden en masa a Las Vegas. Algunos visitan en lugar con la esperanza de atrapar su golpe de suerte y atrapar el premio mayor, y otros no confían en su suerte y optan por hacer trampa. Recientemente, ocurrió algo muy intrigante respecto del Asalto a la Ruleta, que envuelve a una familia poseída por el juego de la ruleta.
Un productor de discos y luchador español, Gonzalo Garcia-Pelayo, conducido por el obsesivo juego de ruleta, se fijó a sí mismo, como objetivo de vida, transformar a su familia en un invencible equipo de jugadores de ruleta. Esta idea le surgió al descubrir un secreto vacío legal en las ruedas de la ruleta, el cual predispone, a través del tiempo, la salida de ciertos números. Este tangible favoritismo se ha transformado en el momento crucial de la vida en Gonzalo. Ha pasado cada minuto libre de su vida entrenando a su esposa y a sus hijos con el fin de prosperar en su delirio de la ruleta.
El plan esencial de Gonzalo era ganarle a los casinos del mundo, partiendo desde Madrid y culminando en Las Vegas. Pero los rumores se difundieron más rápido que el viento y enseguida su éxito en la ruleta disparó una reacción de gato y ratón, ubicando a Gonzalo y su familia más allá del límite.